MANIPULACION GENÉTICA Y BIOÉTICA
A partir de los avances en materia de manipulación genética empiezan a surgir en la sociedad intelectual posturas divergentes respecto de los límites éticos que plantea. A partir de los avances técnicos relacionados con la manipulación genética de los seres vivos, comenzando por las plantas, siguiendo por los animales, y llegando al hombre, empiezan a surgir en la sociedad intelectual posturas divergentes respecto de los límites de dicha manipulación. Para Peter Sloterdijk uno de los síntomas que se esconde detrás del escudo del avance de las biotecnologías, es que justamente estamos en presencia del fin de la tradición humanista. Se estaría asistiendo a la desaparición de la histórica distinción metafísica entre Naturaleza y Cultura. Sloterdijk justifica sus palabras partiendo de los avances en el campo de la genética. Para él hay información, "lo que se encuentra en la estructura básica de los seres vivos, representada por los genes, ya no es nada material. Se encuentra más bien la forma pura de la información informada e informante". Posible desaparición de la metafísica
Y como todo es información, que atraviesa tanto la cultura como la naturaleza, Sloterdijk se plantea la desaparición de la metafísica. Esta información estaría disponible para todos en una especie de "cooperativa de información genética". Y como es la metafísica la que produce relaciones de dominación al diferenciar mundos distintos a los que no todos tienen acceso, según Sloterdijk hoy se está iniciando el camino hacia un futuro de diálogo, un futuro comunitario, ¿un futuro mejor?
Ante el optimismo de sus palabras, surgen varios interrogantes: ¿quién asegura que esto va a ser así? ¿Cómo confiar en que la información no está gestando un nuevo modelo metafísico? ¿Acaso todos tendrán el mismo acceso a la información? ¿Cómo comprobar que el mundo no se va a dividir entre informados y desinformados (genéticamente), y esto convertirse en el nuevo sistema de dominación?
Se podría sostener que es una visión optimista, pro-biotecnologías, que no presenta dilemas éticos con la clonación, la manipulación genética, las mejoras de la especie, porque hombre – naturaleza trabajan en comunidad, ninguna está sobre la otra, son información. Además el mismo Sloterdijk aclara en "El hombre operable": "La histeria anti tecnológica que se ha adueñado de grandes partes del mundo occidental es un producto de la descomposición de la metafísica". Héctor Schmucler
Encontramos que Héctor Schmucler se ubica bajo el paraguas del humanismo histórico al plantear que "la biotecnología es el más novedoso y sustancial capítulo que ha recorrido la eugenesia". Desde esta perspectiva Schmucler involucra varios aspectos de la actualidad. Por un lado se puede ver que uno de los síntomas que se encuentra detrás de la manipulación de los genes humanos, es que justamente le genética controla, y dispone de la vida humana. La vuelve predecible. Para el humanismo, una de las características principales del hombre, "es que su imaginación es capaz de reconstruir el mundo de manera no necesariamente previsible". Puede hablarse de un control del azar, de una predeterminación de laboratorio.
Por otro lado, estas técnicas de avanzada, no sólo influyen en un ser humano individual, sino que son capaces de modificar la especie humana. Éste es otro de los síntomas que revela Schmucler en su texto. La aspiración a "construir" un ser humano con rasgos previamente caracterizados como superiores, la aspiración de construir la raza - grupo étnico perfecto, dentro de los principios eugenésicos-.
Ciencia, política e interés mercantiles
Tanto la predictibilidad del hombre, como la clonación o la manipulación genética con fines eugenésicos son posibles gracias a la fusión que sufrió la ciencia, la política y los intereses mercantiles.
Schmucler se opone firmemente a estos avances, y formula interrogantes: ¿con qué criterio se va a modificar al ser humano? ¿Quién se cree tan capacitado para llevar a cabo esa "mejora de la especie"? ¿Quién determina que es mejor o qué es peor, hoy y para siempre?
Todos estos procesos son irreversibles. Por lo tanto, cualquier determinación para modificar genéticamente a los hombres no tiene marcha atrás. En un momento histórico particular alguien puede creerse con el criterio suficiente, y hasta hacer una votación que involucre al pueblo para modificar, exterminar o mejorar genéticamente una raza... Pero, ¿qué pasa después?
Jurgen Habermas
Para Jurgen Habermas,"ninguna persona tiene derecho a disponer de otra persona y a controlar sus posibilidades de acción. Esta condición es vulnerada cuando alguien decide sobre el programa genético de otra persona". El problema de fondo para Habermas es la clonación y las dificultades morales que ésta trae consigo. Para él la clonación genética de un ser humano debe ser condenada. Habermas se plantea interrogantes de índole moral y de auto comprensión. Basa sus respuestas al ponerse en lugar del clon.
¿Quién determina que está bien la clonación? ¿Cuál es la función de la misma? ¿Qué pasa con el clon? El problema principal es para él, el problema de la auto-comprensión de la persona clonada, cómo construirá su identidad. Por eso, Habermas no se opone a la clonación como proceso biológico, sino que se opone a la duplicación de un organismo humano maduro.